
Es el ultimo libro que he leído: De los Amores Negados de Ángela Becerra.
No sabría muy bien como describirlo, después de leer pasajes tan hermosos descritos con las más dulces y sentidas palabras, combinadas magistralmente, pura poesía .. .. siento que cualquier descripción que me atreva a hacer será poco más que vulgar y ausente de estilo. Así os dejo un par de fragmentos y os recomiendo fervientemente que lo leáis.
"Pensaba "por qué será que cuando tenemos la felicidad soñada entre las manos no la saboreamos más a fondo?"; ¿por qué seremos tan inconscientes y nos cuesta identificar el momento de gloria?; ¿por qué no chupamos como troncos sedientos la savia de alegría de ese instante, y lo vamos liberando como alimento que nos nutra día a día?;¿por qué la felicidad nos pasa desapercibida en el segundo mismo en que la estamos viviendo, y luego toca revivirla a punta de recuerdos?;¿quién nos metió en la cabeza que la felicidad para ser reconocida, debía ir vestida de felicidad, con un letrero luminoso diciendo: hey, estoy aquí. Soy la felicidad, disfrútame?"
"A través de las límpidas aguas, un universo de colores brillantes se movía vital. Cientos de peces ataviados con preciosas sedas multicolores desfilaban triunfales ante sus ojos por pasarelas de minúsculos arrecifes de corales. Los rayos del sol filtrados en el agua actuaban como verdaderos focos de presentación. Decenas de caballitos de mar habían salido a su encuentro, saludándoles con la cola en una coreografía perfecta. Se sumergieron para romper a nado suave los bancos de peces rosas que, como pétalos sincronizados, caían sobre sus pieles cubriendo su desnudez; parecía como si todos los peces les besaran los cuerpos a su paso. [.. ..]. Cuando finalmente se cansaron de tanta belleza vista, cayeron tendidos en la playa a cansarse de otra belleza: la de revolcarse en arena y besos. Cuando se cansaron de exfoliarse el cuerpo y los granos de arena se les habían metido hasta en el alma, corrieron a cansarse haciendo el amor entre las aguas. Cunado se cansaron de tantas acrobacias náuticas, de nadarse de amor, de subirse y bajarse en las olas de organzas y orgasmos, se quedaron dormidos entre el canto de los pájaros mochileros, que empezaron a llegar cargados con los últimos estratocúmulos pintados de rojo que habían quedado despistados en el cielo. El horizonte había empezado a vestirse de largo noche, preparándose para una luna de sal que prometía desbordarse en su llenura."